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Montevideo
Grand Hotel y el uso de techos a la "mansarde"  E-mail
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web_plazamatrizLa aficción al confort, los refinamientos y la ostentación de fines del siglo XIX y principios del XX, motivó la aparición de nuevos programas arquitectónicos. Se multiplicaron los comercios de objetos de arte, joyas, muebles, vestimenta y accesorios de gusto francés. Surgió la gran tienda como nueva modalidad comercial. Floreció la hotelería con suntuosos edificios. Los teatros y clubes sociales dieron a la burguesía montevideana. al influjo de la cultura francesa, la sensación de vivir la parisina Belle Epoque en Montevideo. Fue una época de empuje en la producción de ámbitos para la vida social, lo que se reflejó en la creación y equipamiento de espacios públicos, en la elegancia y el lujo de la edificación y en la dotación de servicios, que hicieron de Montevideo una ciudad cosmopolita.

 
Junta Departamental de Montevideo  E-mail
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2a_jdmEdificio construido en el año 1870 por el ingeniero Pedralbez para vivienda del acaudalado comerciante Francisco Gómez. Se ubica en la intersección de las calles J.C. Gómez y 25 de Mayo, desarrollándose en cuatro niveles que mantienen numerosos elementos de significación, espaciales y de terminación, carpinterías y revestimientos. En el año 1985 se realizaron trabajos de restauración y reciclaje para albergar las dependencias de la Junta Departamental de Montevideo, integrándose funcionalmente con su lindero izquierdo, solar 13. Su fachada, de lineamientos eclécticos, "se materializa en una decoración superficial goticista". Por su volumetría y lenguaje jerarquiza la esquina, contribuyendo a caracterizar un entorno destacado. Es Monumento Histórico Nacional desde 1975.

 
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Edificio del Club Uruguay

web_sarandi Montevideo puede preciarse de haber sido la primera ciudad del mundo que estableció una calle peatonal. Todos los días de cinco de la tarde a nueve de la noche, la calle Sarandí entre Ituzaingó y la Plaza Independencia cortaba su tránsito de tranvías, carruajes y coches y se convertía en calle sólo para peatones. Era el paseo obligado de damas y caballeros distinguidos, especialmente la acera sur con joyerías, boutiques de luxe y perfumes. El ir y venir de la gente, los saludos y diálogos de vereda a vereda entre la plaza Independencia y el Club Uruguay, mojón de alto, en aquel peregrinaje. En la puerta del Club Uruguay, todas las tardes había un grupo de señores de saco entallado, chaleco blanco, alfiler de corbata con brillante, polainas al tono y bastón de empuñadura de plata y oro, hablando de mujeres y política, entre otras conversaciones de caballeros.

web_plazamatriz El Club Uruguay, proyectado para convertirse en la sede social de la alta burguesía montevideana decimonónica, fue construido entre 1886 y 1888 por el célebre ingeniero civil Luigi Andreoni, que realizó una vasta y significativa obra en nuestro país. Su ubicación era excepcional, ya que esa acera de la calle Sarandí se caracterizó por ser el sector preferido de encuentro social. La construcción, que busca permanentemente la simetría, toma como referentes diversas modalidades del pasado. Mojón urbano de su tiempo, el Club Uruguay se caracterizaba por el jerarquizado salón de baile, con un esmerado decorado rococó en el cielorraso así como por las loggias en los niveles superiores.

 
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Casa del Brig. Gral. Fructuoso Rivera, hoy Museo histórico nacional.
 

Es patrimonio nacional desde 1975. Ubicado en  la esquina de las calles Rincón y Misiones, el Museo Histórico Nacional se encuentra emplazado en una casa de tragedias y aventuras. Su historia comienza a principios del siglo XIX como residencia de la familia Salvañach. Es en ese entorno que se produce el primer gran crimen que se recuerda en Montevideo cuando, en una conspiración de esclavos, es asesinada la viuda de Salvañach el 2 de julio de 1821.

En 1834 la casa es vendida al General Fructuoso Rivera, quien había dejado hacía poco la presidencia de la República. Años después, en su segunda presidencia, la casa eleva su jerarquía a "residencia presidencial".